martes, 11 de diciembre de 2007

Something hurts inside...

A menudo me doy cuenta que recordar el dolor cuando ya prácticamente se estaba olvidando, me hace caer en la conciencia de que las arrugas no se borran con las yemas de los dedos y cualquier ventizca que ronde por la ventana del que vive adentro, en el centro, se adueña tan imperceptiblemente de (todoeso) que alguna vez creí tan inocentemente haber olvidado.




*

No hay comentarios: