le pido a la fuerza superior, siempre que encuentro a una de ellas, que ésta no siga las cualidades del gas, que, etéreo, se desaparece en el aire como por arte de magia... al fin y al cabo la magia es lo que nos cautiva, esa cuestión tan poco material que eleva, ligera y liviana, a aquella que les hace perder todo encanto a las tangibles; la magia la deseo eterna, y el deseo, una vez más presente en mis relatos, lo deseo por siempre insatisfecho... para que la magia haga estragos con mi vida... y la haga cada vez más vida... y la haga cada vez más sueños...
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