
respiro una brisa fresca y reconfortante.
gracias por estar ahí cuando abro una ventanita o el ojo derecho apenas despierto, cuando miro al cielo entre las ramas ahora desiertas de hojas o simplemente disfruto del aire entre vagón y vagón.
los días se respiran tan puros, tan dulces, tan cálidamente lleno de abrazos que me llegan a través de tantas diversas formas...
me hacen feliz. no se imaginan cuánto.
gracias a uds que me hacen (tan) feliz.
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1 comentario:
La felicidad y la tristeza están dentro nuestro. Lo de afuera, los de afuera, lo liberan.
Es por eso que una tristeza curiosa atropella una tímida felicidad.
menos atropellos, que todo está bien
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