domingo, 6 de septiembre de 2009

dont feel like...

a pesar de las vicisitudes de la vida siempre estaba latente esa lucecita de felicidad que iluminaba los minutos imperfectos de cada uno de mis días.
a veces duele reconocer ciertas cosas, pero más duele que te estrujen y retuerzan como a un trapo de piso... nada peor que el desprecio y la empuñadura directo hacia el pecho.
hoy no tengo ganas de nada y todo es gris. creo que parte de mis ganas se fueron extinguiendo hoy con esa luz y la restante, se me fue perdiendo en el camino...





*

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Alguien que estruja y retuerce como un trapo de piso no puede o no sabe nada del cariño.

¿Por qué plantar una y otra vez la Flor que pisan? Porque esa Flor tiene colores y comparte aromas, porque esa Flor todavía sigue siendo aquella Flor adolescente que se quedó una tarde con la sensación de que soledad es infinita, con la certeza de que la soledad es infinita, cuando el verdadero, el eje del amor, ya no estuvo.

Quién lastima a un alma herida no sabe ni quiere saber lo que es el cariño.

Sé que esa Flor va a crecer, porque las flores crecen, porque las esporas encuentran otro destino en el viento, porque no me permito creer otra cosa.

No sé por qué el dolor cayó en este mundo con forma de piedra, ni por qué el cariño cayó en este mundo en pequeños granos esparcidos entre la inmensidad. Sólo sé que uno de esos granos espera en el pecho de esta Flor por una primavera eterna, y deseo que ese día llegue ya.

Sino encontrás luz es porque no estás viendo tus ojos.

vale llorar, vale caerse, pero no vale rendirse.

FT dijo...

valen las lágrimas? de qué valen?
si la rendición esta cuasi presente y las lágrimas no hacen más que mojar cada una de las palabras que digo o escribo.



gracias "anónimo" muy lindas sus palabras, pero hoy algo se ha apagado.


*

Anónimo dijo...

valen las lágrimas porque alivian, valen porque muestran que lleva uno dentro, valen porque el agua nunca se queda quieta, siempre se transforma, siempre vive.

Algo puede apagarse, pero usted debe estar encendida.

No le pido que ignore su dolor, le pido que busque su cariño.