Pensando en volver al gloria tapas duras y a la pluma que despliega (todoeso) encontré otra carta....
Imposible no descolgar del ojo izquierdo una lágrima -gotita de vida- al leer tremenda carta tuya... al imaginarme invisible espiándote.
La misteriosa ecología de la ciudad nos desparrama hoy también entre la muchedumbre desconocida... y hoy el sol parece madre querendona y saca reluciente un pecho dorado que amamanta la voluntad de caminar sonriente, la sonrisa sin nostalgias, la sonrisa soleada.
Me había despertado con ese cuerpo tan Viernes... ese que siente el traqueteo de la semana pero saca fuerzas a rigor de ilusiones o esperanzas y parece que arremete impasiblemente contra la vida.
Tomando la paleta me pregunto de qué color vamos a pintar la tarde de hoy, del pensamiento redundante recurrente recordando-te...
abrirse a la noción... de este día-único...
suena tan absurdo que me río sin que nadie se entere salvo vos...
Desde-ya, desde-ahora, desde-antes, y desde-luego pasa gastar tiempo.
Ir a la esquina, como a la fabrica de pastas y pedirse dos cajitas de tiempo casero.
mmm... imaginemos que podemos... imaginemos que hasta podemos arrimarnos al delirio, frotarnos las manos esperando nosequé, destellar los ojos ante los transeuntes casuales... sentir la emocion del in-minente encuentro... mirar con una soberbia tonta por la magnanimidad de nuestra persona...
saber... que vas a un sitio..
como siempre se va... como insisto tanto en no creer o en creer imposible
no poder o no ir a ningun lado...
Saliendo a la esquina para verTE...
saberTE en el sitio...
en la danza pasajera del llegar antes o demorarse...
perderse en el encuentro, colocar un lazo invisibe entre los dos que nos rodee sin que nos lastime.
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