viernes, 7 de mayo de 2010

dos mujeres, tres conmigo*




¿Te pusiste a pensar en lo que es la distancia? Digo, en ese vacío de sentirse no a gusto de estar ahí. En la soledad acompañada, en los versos quietos, en este aire que también te rodea a vos, pero allá a lo lejos.
¿Ves esas lágrimas que solas se dejan secar?
Aguantá, se fuerte.
Silencio profundo, intenso.
Una pincelada te limpia los cristalitos de tus mejillas.
Los ojos rojos y paradógicamente vacíos.
Una imagen y ni una palabra. Silencio absoluto y supremo.
Me quedo inmóvil observando, pensando, reflexionando.
¡Cómo no entender el lenguaje de las lágrimas! Del extrañar, de no saber cómo expresar...lágrimas a veces necesarias, a veces compañeras, a veces tan odiadas...
Y en el medio, en el medio el sentimiento, siempre presente como mascarón de proa haciéndole frente a la más fuerte tormenta de mar. Y desde adentro, no queda más que empujar, dandole una vuelta más a esa página, permitiéndonos una vez más, llorar.


*

1 comentario:

Anónimo dijo...

La gente que logra expresarse le da cuerpo a su alma.