viernes, 4 de junio de 2010

tears in heaven*

La noticia que irremediablemente iba a llegar. Los oídos anhelaban ensordecer para no escuchar. cómo poder evitar el dolor, cómo. cómo poder dar rienda suelta al recuerdo ambiguo y a-sentimental... imposible. todavía resuenan palabras en el tono de tu voz con ese color tan particular y tus manitos frias que dejaban contar tantas historias en las tardes de invierno. qué lindo por un lado, saber que ahora sí puedan estar todos juntos nuevamente, los catorce, como cuando eran chicos y jugaban en el campo. imagino que deben estar festejando, imagino que la tata debe estar contenta de poder verte de nuevo y darte un abrazo.
mientras tanto acá, en ese interín entre que se van historias desde los años 20, llegan sobrinos repletos de luz que quieren jugar y empezar a escribir sus propias historias.


la paradoja de la vida. el sabor agridulce. vivir, tan solo vivir.



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