jueves, 29 de julio de 2010

does it matter?

29/07
1.40

me quedé escuchando el cannon de pachelbel, festejándo-me y hablando con panto (por chat, obvio) que me deseaba feliz cumpleaños (nada qué acotar, pero nunca deja de ser "lindo" que alguien para la cual fuiste "importante" (odio las comillas pero es la única forma que tengo de hacerlo, ja) te recuerde, en algún sentido. Sin mucho más que decir y entre la amigdalitis y la fiebre, delirando a oscuras, me quedé observando fijamente las imágines psicodélicas que tiraba el reproductor de windows media -quemadéz?- sí, puede ser.

y bueno, ni me va ni me viene, ni fu ni fa. nada. otro año más llegó y otro año más que me vine con una peste... y sí, parece que los años no vienen solos, fuckkk!!!

en fin, en realidad nunca le escribo a nadie. me escribo a mí y eso es suficiente.
la otra vez alguien me dijo que editara toda esta blablería y la convirtiera en un libro o algo así, para poder ir concretando alguno de los tres: "plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro". Pero creí aún no estar capaz de convertir "esto" en un libro -al menos por ahora- por lo cual, le dije que si quería, que él hiciese las averiguaciones y lo hiciera por mí.

supongo que detesto estas fiestas especiales desde hace años. y es más, siento que cada año se va sumando otra persona más a quién extrañar.... cuya no presencia se potencia más en estos días y eso me hace doler el estómago. creo que eso se debe a que recuerdo cada cumpleaños mío desde que tengo uso de razón. y me sigue doliendo extrañar. y me sigue doliendo no poder no sentir. pero bueno, ya está, es lo que hay por hoy. ahora, a dormir.


good night.
&
happy me.


*

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://es.wikipedia.org/wiki/Cumplea%C3%B1os

y ver Curiosidades

Los años que se van no son problema, los que se quedan te arrastran, y los peores son los que no llegan.

Cuídese la garganta, recupérese pronto, deje de pensar en el árbol, el hijo y el libro, el que hizo esa lista no había probado el Helado de super dulce de leche, ni había viajado por el mundo, ni había tenido sexo grupal, ni había talado un árbol para hacerse un chivito con papas fritas.

Hínquele los dientes a los días, olvídese del tiempo y, cuando se recupere su cuellito, lúzcalo sin parar.