domingo, 30 de septiembre de 2007

Existir... sobre-vivir...

Existo. Es algo tan dulce, tan dulce, tan lento. Y leve; como si se mantuviera solo en el aire. Se mueve. Por todas partes, roces que caen y se desvanecen. Muy suave, muy suave.




(Jean Paul Sartre)




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viernes, 28 de septiembre de 2007

Muy yo...

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http://www.youtube.com/watch?v=qK_JfNlNSTk




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(con el sueño que se escapa, el desvelo arraigado...y las palabras esfumadas)





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miércoles, 26 de septiembre de 2007

The heart asks the pleasure first...

http://es.youtube.com/watch?v=0dPS-EHl-FE





Great movie, great song...




(love them)




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De corazas....

Sólo quien ha sido el mas sensible

puede volverse el mas frío y duro

porque él debe rodearse de una dura coraza

y a menudo

esa coraza se le volverá carga




Goethe




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martes, 25 de septiembre de 2007

Arrojando dados de reflejos in-congruentes

El viaje lúdico tiene un principio pero el fin nunca se sabe cuándo va a llegar y se aleja cada vez más. Como cuando miramos por la ventanilla del tren y sacamos la cabeza mirando hacia atrás. Todo lo que dejamos se va haciendo cada vez más chiquito, y muchas veces no advertimos la grandeza de lo que nos puede llegar a esperar en la próxima estación.
Veo verdes las paredes que me encierran en mi cubículo cuando el reloj marca las 09.40 y no he podido dormir tranquilamente desde hace unos días.
Entonces caigo presa y soy rehén de una locura que me da rienda suelta a la magia de elecciones no tan misteriosas ni tan escépticas.

(es REAL... el sentimiento TAN-GI-BLE, la locura IN-VI-SI-BLE...)

La mente se asigna su propia carrera, como única participante hoy, y corre sola en pensamientos que divagan... (fueron en búsqueda de los tuyos... se encontraron?)
El aliento cansado, balbucea alguna estrofa, versos... en otro idioma.
Café, justamente tomaba un cortado... - express?- no, de filtro esta vez.
Las diferencias son altamente notorias: la compañía no es la que yo desearía, es la música.... la mesa es el escritorio, las manos son sólo las mías, el lugar no es cálido aunque esté disfrazado de colores que lo intenten vagamente... la calidez no es la de tus abrazos...

Van y vienen aires de jazz, bossa y un tango nostálgico que me sacan de este escritorio y me vuelven a dejar al rato para que entre papel y papel pueda seguir delirando.

Se me arrancan los suspiros y galopa el que vive en el centro, adentro... a la izquierda...

Se des-ga-rran a jirones unas sílabas que alguna vez tenían como destino conformar alguna palabra que ya olvidé.

En ocasiones los objetos me descubren pensativa, los objetos que observo me miran y me hallan absorta en universos (para ellos) desconocidos.

Paso largos momentos intentando darles forma de palabras, de textos, de voces, o quizá de sonidos y perfumes.

Entonces, vuelvo a tirar los dados, me regalan mi número de la suerte...

Pido un deseo...

Me aferro al abrazo que hoy no está, hundo las uñas en mis palmas...cierro los ojos... y pido mi deseo:


Atar el tiempo con una cadena de la suerte, soñando que me lleva cada vez al aroma de tu café, a tus labios en cada sonreir, pero siempre re-gresando a tus brazos, que son y serán mi refugio, por siempre.





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lunes, 24 de septiembre de 2007

El grito del silencio





La palabra mimo proviene de la palabra griega "mimeomai" que significa imitar.

El mimo, normalmente se vale de los gestos y actúa en silencio.
Sus movimientos corporales son lentos y evocan un principio teatral: el arte del silencio.

Su arte pretende expresar una historia, sin mediar ningún tipo de lenguaje hablado.
Su idioma, sus palabras, son los movimientos que ejecuta.
Su gesticulación es simbólica y se manifiesta a través del lenguaje corporal.

Para el mimo no existen fronteras. Su arte es un compuesto de gestos, danza, equilibrio y valoración estética del sentimiento o la reacción que desea expresar. Se vale exclusiva o preferentemente de gestos y de movimientos corporales para actuar ante el público.

El mimo, es una adicción que cuando se conoce y se siente no se puede dejar. El mimo se apodera de la persona y hace con ella lo que no pueden hacer las palabras. El mimo toma el cuerpo y la transformación se realiza al liberar cuerpo y mente, que sea el mimo quien cargue con la responsabilidad y quien actúe. Si se logra esto, logramos la integración entre la persona, el personaje y la audiencia; sólo así logramos el éxito escénico. -El resto del tiempo soy yo, pensando siempre en cómo representar la pantomima de la vida real.”


(...)



Siempre me ha gustado observar a los mimos que trabajan durante tantas horas seguidas en la calle, sin embargo, he de reconocer que me parecen algo tristes. Me parecen una especie de seres invisibles, que unas veces tienen mucho éxito, pero otras solo son un objeto que nadie se para a mirar. La mirada fija, triste, solitaria, esperando que algún niño/a o adulto se acerque y le regale un minuto de su valioso tiempo...
Siempre pensé que eran personas que pedían auxilio en silencio. Piden una mirada a gritos, pero sin embargo son gritos mudos que la mayoría no consigue oir... cuántas veces llegó el invierno, y las lluvias, y sus maquillajes resbalaron por la cara convirtiéndose en lágrimas de color, de un día perdido... un día en el que nadie ve más allá de su paraguas, y corriendo esquivan cualquier cosa que parezca un obstáculo. Sí, incluso al mimo.
No hace tanto, me crucé en alguna esquinita porteña a un mimo risueño, cuyos ojos transmitían algo especial. Me quedé inmovil y sin palabras..., él... era DIFERENTE a los que me detuve a observar alguna vez.
De camiseta blanca y tiradores, no conocía el silencio, porque sus labios dejaban escapar un millón de sílabas por minuto, coplas recitadas de poemas gauchescos...en altibajos de montañas rusas transportaba los sentimientos, y ... y sin embargo sus ojos también guardaban dejos de melancolía y nostalgia.
Una noche me leyó un cuento, miramos fotos emocionadamente... entre mates con sabor a su esencia me regaló infinitas emociones... y hasta proyectos de fórmulas para entender al mundo. Me deleitó con su sonrisa y pude re-conocer la dulzura en su mirar. Me cautivó con sus ideales, su pasión por la música, su calidez en el trato, la franqueza de su mirada, su andar des-pa-ci-to... y siempre conservando su DULZURA tan característica, que empalagaría hasta al alma más agria.
Era pequeño, niño, infante... pero inmensamente G R A N D E ... I N M E N S O , hombre de buenas raíces... de esas que se echan para permanecer por siempre intacto y firme para que, quienes han tenido el gusto de tomarlas entre sus manos -como a su rostro de ángel bello y de una blancura exquisita- puedan sentirse realmente orgullosos de haber conocido al mimo que no imita, que siente, el que no conoce las fronteras, ése que se vuelve una adicción.... se apodera de las palabras haciendo todo lo que ellas no pueden expresar.

De un día para el otro, el mimo mágicamente se esfumó...

Nunca màs supe de èl, pero aún conservo su recuerdo, tan dulce, tan niño... con tanto amor...

Momentos de un fin de semana















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viernes, 21 de septiembre de 2007

September the 21st.

De esas noches que (me) disfruto....

21 hs. de un jueves que bien podría ser cualquiera, pero que no lo siento así...no se trata de un jueves más...

Tras cruzar el límite que me despide del exterior, de ese afuera que me dejó unas ojeras bastante importantes hoy, disfruto de una soledad soledosa como hacía tiempo no me sucedía.
Noche de jueves, mamá se junta con sus amistades a cenar y si bien la quiero a mi vieja y bla bla, no hay nada más lindo y tentador que el disfrute de sentir-me solitariamente mía...
Llegar y poner música, MI música...
Sacarme los zapatos y dejarlos en cualquier lado, poner EL sahumerio grutense que no es un sahumerio cualquiera. Cantar bien fuerte ESA estrofa de la canción que puse apenas llegué. No tener siquiera que hablar con nadie, más que conmigo misma.
Acariciar un rato a mi perrita (ella sabe lo que se siente... sí... yo sé que ella sabe...ella me percibe feliz, lo sé...)
Pensar quizá en descorchar el vino ese añejo que había comprado entonces para un cumpleaños. Bailarle a nadie, zapatearle a la vida con las castañuelas del día que va quedando atrás y sintiendo que la noche me extiende los brazos con la plenitud de los sentidos que se me presentan en forma de abanico, de esos que abren las abuelas en las más calurosas tardes de verano.
Y ese re-wind que sobre-viene con las últimas horas vividas hasta ahora...
Recordar las cosquillas que me dieron al pasar hoy por el carrito de garrapiñadas
que está en el parque camino a la facultad, y sentir el aroma mientras se cocinaban
a-fuego-lento (adoro el aroma de las garrapiñadas cuando se están haciendo...)
Subir esos cientos de escalones de la facultad para llegar a des-hora al aula 235.
El entusiasmo que me genera el hecho de saber que tras cruzar esa puerta sin manijas
me espera el debate, la discusión con mi profesor y esos otros llamados "compañeros"...
(Debo confesar que esta materia me abrió una pasión hasta entonces no experimentada
porque si bien muchas veces me he cuestionado el hecho de haber elegido esta carrera y he rezongado, por más que siempre me haya parecido interesante y rica en contenido
(además de útil, claro está) no me había sucedido entonces que me creara este entusiasmo por ir, sentarme, olvidarme de esos demás que están alrededor y abrirme al debate, al inter-cambio, a la discusión... (me encanta...)
El "piensen en derecho, como abogados..." del profesor, me pega una bofetada de realidad y al instante, citando alguna película como ejemplo, entra a dilucidar desde los más engorrosos temas, hasta los mas simplones.
Me divierte que a partir de películas entremos en la realidad y resolvamos casos, desentrañemos los más complejos conceptos y situaciones. Como lo es también el hecho de que a partir de números de colectivos recordemos luego los artículos del código.

20.00hs.Regresar...

Volver con el pasito cansado, el peso de (todoeso) que voy cargando entre libros, apuntes, cd´s, vianda vacía y otros demases...
Cruzar el puente de F.Alcorta, respirar-me entera, sentir cómo el pelo juega con el
vientito veraniego, sonreirle al aire, lanzar un suspiro al más allá, oir el ruido del mundo que pasa por debajo de mis pies, quedarme observando de un lado del puente las luces rojas, del otro las blancas...
el día y la noche
la vida, y...(la más vida...)
Sentirme plena, completa... increíblemente feliz disfrutando(me) de (todoeso)...
Poco a poco, los pasos de mis zapatos rojos se empiezan a oir, y van quedando atrás...
Observo el puesto que rebasando de flores respira la primavera.
Un viejito de boina y pañuelo blanco al cuello ofrece fresias de mil colores (cómo me gustan las fresias...)a todo peatón que pasa por la vereda, nos regala una sonrisa a cada uno y algo dice, pero no lo oigo porque traigo algunas corcheas, negras y claves de sol en los oídos.
Espero para cruzar Pueyrredón (yendo hacia Las Heras) y observo que dos pares de
manitos que iban caminando a la par, se adelantan al 21 y le compran al viejito simpaticón un ramito de fresias multicolores.
Sonrío y agacho la cabeza (gesto muy mío en esos momentos de soledades soledosas hermosas...)
Luz verde.
Cruzo Pueyrredón. Las gentes van y vienen, todos andan apurados...
Me pregunto muchas veces adónde va la gente. Me detengo a menudo a ver qué llevan, y hasta intento - en vano- adivinar cuál será el refugio que esperará por ellos que tan apurados van.
Saludo al quiosquero que ya me conoce porque siempre a la salida de la facultad y antes de ir a flamenco (que hoy faltó) le compro una barrita de cereal e intercambiamos unas pocas palabras. Hoy me preguntó con quién pasaba la primavera mañana, luego soltó un: "qué bonita te queda la corbata..."


22.04
Ahora pienso en un baño de inVersión, velas, alguna esencia para el hornito, música (quizás Norah Jones), un té de durazno, mi pijamas, y dejar que me invada el descanso que mañana el 21primaveral, me va a esperar en Villa Crespo con otro nuevo lápiz para empujar...





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martes, 18 de septiembre de 2007

MAR-TES

Pasaron los momentos consumados en tiempo, horas para el reloj y días para el almanaque.

Hojas en blanco, mates ya lavados de tanto mojarles la yerba, ponerlo al alcance de la mano que se entibia los dedos.

Y el engranaje ha vuelto a girar, el Lunes así lo quizo, las esperanzas derramadas sobre aquel recuerdo han vuelto a nacer.

Aparecia timidón, con una mano empuñando semillas de sueño y la otra extendida esperando tomarte por el brazo, invitarte a soñar despiertos...

Y secretamente caminamos al susurro bisbizante de ser quienes abrimos alas al sueño tan dulzón y delicioso.

Yo no lo intento, no busco que se borre aquel recuerdo... y, también sé que así lo busque lucharía casi tan en vano como se pelea entre los hermanos.

No arribaría a nada...

Así te acurruco entre mis cejas, así atesoro rememorando tu gesto plácido que se acomoda, que me mira sonriente sin perder la distancia.

Ya no me importa, no me da la gana darle lugar a lo amargo.

Fui feliz asi, soy... Soy feliz asi, viéndote, imaginando que tal vez nos crucemos en la calle... sonriendo en mis esquina, pensando que quizá... vos esté pensando ahora en mí sin siquiera saber por qué...

Sin percatarte que me aparezco en secreto y te observo invisible.

Nadie podría hallarnos...

Pero nadie se enterará jamás que yo te miraba en secreto, que te acariciaba del modo mas divertido, sin siquiera tener que tocarte... sin recurrir al vago contacto recurrente, al anhelante trofeo de labios de noche húmeda...

Abandonemos esa suerte a los incapaces, inmorales, almas con alas de avestruz... corran, escapen pero jamás saltaran sus corrales.

La fantasía nos llama, vos estas tan adorable que no puedo parar de recordarte y besarte a la distancia sin que mis labios logren jamás tocar esos tan lindos que me abstraje idealizando e imaginando como recibirían a los míos.

Yo sé que no... pero me sonrojo de todos modos.

(Vos también lo sabés...)

Son esas cosas que el Vos y Yo saben sin saber...

Sapiencias de Barrio dicen los vecinos.

No lo saben... vos quizás...

Sí, yo creeria que vos si...

yo si...

los dos sabemos lo que nadie, ni nosotros lograremos saber Jamás..

porque jamás... fue ayer...y

ahora... será SIEMPRE.



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A viento y contra-viento...

Silba el viento dentro de mí.
Estoy desnudo.
Dueño de nada, dueño de nadie,
ni siquiera dueño de mis certezas,
soy mi cara en el viento, y a contraviento,
y soy el viento que me golpea la cara.





Eduardo Galeano



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lunes, 17 de septiembre de 2007

El espacio lejano adonde el silencio (me) lleva y (me) trae...

Venció el plazo, y el recibo del pago que se ausentó, dejó durmiendo al pasado, cargó pesadas maletas, escapó por entre los dedos de (todoeso) que nunca logró cosechar y se mudó a otro planeta donde el clima de hojas amarillentas permanece todo el año...

Previamente, brindó por todos los que ya no están, se columpió bajo el sol otoñal que moría por reflejarse en su mirada y con el deseo de olvidar, se clavó puñales de flores que le dejaron huellas de siete colores...
(ese mismo arco iris plasmó en su epitelio el calor que sus labios habían absorbido de algún lejano beso.. )

Ya no quiere re-co-men-zar aquí... el sólo hecho de pensarlo le cuesta, se queja, mufa y rezonga... (la practicidad, el simplismo, y el éxito no son amistades que la visiten habitualmente...)

No peca de orgullosa, no tiene vanidad... sus ojos a menudo desvanecen de tristeza, mueren ante ciertas palabras que él emite (o la mata cada respiración suya que no la toca, apenas la salpica...)

Ahora los atardeceres la dejan resguardarse bajo el fresco de algunos pétalos, el cielo le ruge, y ella tan sólo disfruta de poder contemplar con los ojos cerrados la melodía del paisaje que la envuelve...

(los sentimientos se traspolan)

Un aire pesado y sigiloso trae, como en un último suspiro, el canto de unos pájaros que aclaman, desde algún lejano nido, a la flor que perdieron en el camino... entonces, la tibieza de las manos, la fragilidad de los sentidos que como cristales ruegan ahora por no quebrar, la tersura de la piel que se funde con los suspiros y la respiración profunda, la dejan inventando imaginariamente sus labios con los dedos, recorriendo de memoria cada uno de sus lunares, trepando con su boca hasta el más recóndito escondrijo de su piel, y dibujando su olor en ella para no desprenderse de lo que fue...

Ahora y desde hace un tiempo, desde ése planeta de eternas hojas amarillas, escribe en el agua y observa a través de un ojo de buey - mientras escucha a Charlie Parker y fuma un viejo cigarro-, cómo la misteriosa ecología de la ciudad la llevó a encontrarse con la magia de despertar lejanamente cada mañana sintiendo la piel renovada, el recuerdo intacto y el espíritu feliz-men-te agotado de endorfinas que le saltaron encima como un gato por haberse des-a-le-tar-ga-do...




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A Flor de piel....

Siempre castigo mucho a quien hoy le obsequié un baño de inVersión...





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domingo, 16 de septiembre de 2007

[...]

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http://www.youtube.com/watch?v=Hm0g5trWV9c



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[a veces, los silencios musicales... rebasan de palabras, como en estos días mis escritos... ]





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viernes, 14 de septiembre de 2007

Jueves, medianoche... después de un día lleno de sensaciones...

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...una merece helados en invierno, abrazos públicos, cartas de amor, bufandas con olor a besos infinitos, tarde/noches/días a dúo y sentir todo eso junto y mucho, muchísimo más todo el año...



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jueves, 13 de septiembre de 2007

De caricias, cartas sin enviar... y algo más...

(...)


No...no puedes saber todo lo que hacemos el amor
parados
acostados
de rodillas
con las manos
con las bocas
llorando
cantando
y afuera hay de todo... las ventanas dan al aire... y llueve muchísimo aquí y ahora...


(...)



El siguiente texto lo encontré hoy, en uno de mis cuadernos...
Inicialmente iba a formar parte de una carta, pero nunca salió al destinatario...
Y es, a mi parecer, (quizá)la mejor descripción que pude hecho en mi vida...



(es difícil -MUY- poner en palabras lo que se siente...)





No, nadie podría imaginarse jamás lo que significa hacer el amor con vos...
Sentir tus dedos fundiéndose en mi piel, entre mis muslos, encontarme con mi boca saboreando algún exquisito rincón de tu cuerpo...
Deslizamos nuestras caricias quitándonos la ropa, la piel, quedando sólamente el deseo, la pasión...
y no hacemos el amor porque sí y de manera desenfrenada... nuestras almas comulgan poseídas de un deseo irrefrenable, nuestras bocas se buscan, el aliento no espera, nos agitamos, nuestros labios quieren beber del gozo de sabernos una sóla persona...
y nos besamos, nos acariciamos apasianadamente como jamás nadie pudo haber interpretado semejante rol, ni siquiera en una película...
Esto es real.
Nuestras manos, nuestras bocas, hasta nuestros pies se pierden en caricias sutiles y precisas, tiernas y apasionadas... nos exploramos como la primera vez, nos miramos con una adoración que nos deja sin habla...
Nuestras lenguas juegan y navegan a un ritmo perfecto en la calidez del mar que nos une en esos besos apasionados.
Nos desnudamos acariciándonos delicadamente, sintiendo la terzura de nuestra piel.
No soy la mujer de curvas perfectas, pero me siento la fémina más agraciada al ser tuya y sentirme parte de este éxtasis de pasión que nos hace hoy gemir a punto de hacer estallar en un instante el mundo que nos rodea.
Adoro rozar tu pecho con el mío, sentir la calidez de tu piel, observarte por un instante y fascinarme ante la visión de la inmensidad de tu cuerpo... recordando la primera vez que nos conocimos desnudos.
Te disponés a poseerme, sin prisa pero sin pausa, cerrás los ojos y sobrevienen gritos de placer que nos hacen perder los estribos.
Siento el peso de tu cuerpo sobre mí, rodeás mi cintura con tu brazo, te siento fuerte, me siento segura, me estremezco, siento espasmos de supremo placer...
y me encanta sentir el peso de tu cuerpo sobre mí, tu respiración en mi oído mientras te beso el cuello y nuestros pechos se rozan, nuestros muslos conjugan perfectos en movimientos contorneantes... te rodeo con mis piernas, con mis brazos, aspiro una bocanada de aire, pues la marea hirviente de placer alcanza lo más íntimo de mi cuerpo y me quema...
Y pasamos horas haciendo el amor, suspirando, acariciándonos, saboreándonos...
Te aferro aún más fuerte, como para retenerte, retener este momento para que no se nos esfume jamás.
El corazón se me quiere escapar al galope intenso de saberte mío y de nadie más. Apoyás tu cabeza en mi hombro, nuestra respiración poco a poco recupera la normalidad, y estamos tan felices de tenernos el uno al otro.
Acabamos rodeados del vaho del amor, que no es el olor a sexo casual y desgraciado que sólo busca satisfacer una necesidad...
Esto es real, verdadero, y te quiero tanto, tanto...

No..., jamás podrías siquiera imaginar CUÁNTO te quiero...


jamás podrías...










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miércoles, 12 de septiembre de 2007

De los pequeños grandes disfrutes que me permito a diario....

Desde chica me encanta mirar, observar... absorta y pensativa. Ya sé que no soy la única, y que todos tenemos algo de esto...pero sí: a mí me encanta observar a la gente, cómo se mueve, cómo habla, cómo se comporta, cómo se viste, cómo gesticula, cómo camina, cómo se sienta, cómo hace sus gestos y sus cosas más cotidianas. Me gusta mirar, observarla cómo anda por la vida...

Miro a la gente en el colectivo, en el subte, en las plazas, en las salas de espera, en las cafeterías, a mis compañeros (de trabajo y/o facultad) mientras charlan, trabajan, leen o escriben...

Me encanta mirar observando, y ahora que lo pienso, quizá esto sea paralelo o esté relacionado con que me encante escuchar, que me cuenten casos y cosas... pero ésa, me temo, es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Adoro ir por un café, sentarme del lado de la ventana en alguno de esos bares de antaño que me gustan tanto, y una vez acomodada y habiendo realizado el pedido al de moño y chaleco, observo mi alrededor... lo oigo en el todo y particularmente, mesa por mesa... a veces cierro los ojos y hasta esbozo una sonrisa tímida y espontánea al escuchar ciertas conversaciones...

Nunca falta el grupo de viejitos que tienen la cita obligada de todos los martes en el mismo bar y a la misma hora. El grupo de estudiantes. La parejita que sale por primera o segunda vez y que se les nota TANTO pero TANTO en las miradas, en su actuar sigiloso y timidón. Las chicas que se juntan a tomar una cerveza para contarse de sus vidas, del nuevo chico que conocieron. El de traje y corbata que pide el café fuerte y lo agenda para no olvidarse mañana de pasar por el mismo bar a pedir exactamente lo mismo que hoy. La señora que andaba de paso haciendo algunos trámites y refugia su cansancio en un té con tostadas para luego seguir camino. La mamá que a la salida de la escuela lleva a sus dos hijos al bar a tomar la leche ó ese submarino que HOY les dibuja una sonrisa...

Enseguida me sucede que me canso de escuchar, me fastidio, no tolero oir y ser testigo de lo patética que es la gran mayoría... aunque no por ello dejo de observarla aún cuando ya haya decidido que lo mejor era tener la música pegada a mis oídos...

Y suelo pasar horas así... observando mi alrededor, entre el ruido de la máquina de cortados en jarrito, (que el mp3 player no logra absorber), el aroma a tostados, las bandejas, los de moño y chaleco, risas, discusiones, niños que lloran, charlas de política, las clásicas de cafe, las de fútbol, las filosóficas, bobas y absurdas...

Y paso inadvertida y me transformo en un ser invisible frente al cúmulo de gente que se reúne bajo el techo de esos bares en busca de sentirse tan cafeconleche. Me encanta sentir que nadie me nota cuando los observo, cuando sonrío agachando la cabeza, sin escucharlos pero leyéndoles los labios...

Entonces, todo vuelve a re-caer en las páginas de un Gloria y un sinfín de historias quedan anidadas allí...

Impresiones, anécdotas, frases, aromas, colores, figuras, caras, gestos, palabras... palabras.... esas tontas recayentes... todo queda grabado no sólo en una fotografia (cuando tengo el honor de que la cámara me lleve consigo), no sólo en unas hojas rayadas... sino en mi memoria, que disfruta de (todo eso) y de cada minúsculo detalle que a su alrededor acontece...






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martes, 11 de septiembre de 2007

Laissez faire et laissez passer

Con las alas desplegadas, el corazón en remojo, los suspiros arrancados a jirones, yaciendo en el perímetro que me construyen hoy tus brazos, sintiéndome a salvo, bajo el refugio y con tu nombre entrelazado entre mis dedos, deseando despertar en apenas unas horas... en alguna otra realidad....



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viernes, 7 de septiembre de 2007

Polaroids de ordinaria locura

la luna suburbana, el ruido a mundo, el motor bajo mis pies, la energía que viene y va, la vieja de delantal que barre las hojas secas... las hojas secas que no quieren morir en la bolsa de residuos asfixiadas por un nudo... y todas las mañanas el mismo perro que pasea cojeando, de respiración cansada... el ruido de la cortina que se abre, el olor a pan y mate cocido, el frío que se deja abrazar, las gotas que se desprenden de la madrugada en la corniza, el amanecer eterno que no quiere acabar, los gorriones que duermen entrelazados en el nido que anoche fue testigo de su amor, el viejo que pone en marcha el coche antiguo, la nena de dos colitas que va al jardín de la mano de su madre, el viejo de boina que espera a la muerte sentado en el banco despintado y húmedo de la plaza...los chicos que van de delantales blancos y dormidos a recaer sus miradas en los libros, las maestras que se muestran fotos de sus hijos en la puerta de la escuela, el caballo que rezonga porque hoy no tiene ganas de andar, el linyera de mirada triste, las mandarinas que caen del árbol y revientan contra la calle de tierra, las piedras que voy juntando en mi bolsillo como único souvenir de este paraíso, los secretos que yacen bajo las mantas de infinitos silencios que cada tanto se cansan de callar... las medialunas, el olor a nafta, los mochileros y el agua caliente que se deja libre para acobijarlos con unos mates bajo el alero de la estación de servicio... (de la ÚNICA estación de servicio), el viento que trae acordes de un acordeón verdulera que me recuerda a mi abuelo... al nono... y cierro los ojos, sobrevienen las imágenes... y ahí está, en la cabecera de la mesa larga y rectangular de los domingos por la tarde, el mantel y las miguitas de pan sobre él, el dominó, el ajedrez, las cartas, los porotos del bingo, el patio y la hamaca, el delantal de la tata, el calentador primus, la lechuga fresca recién cortada de la quinta, el tango, la siesta conversada... tiempos lejanos aquellos cuando estábamos todos y éramos felices, íbamos a mirar cómo despegaban los aviones en aeroparque, hacíamos asados, viajábamos en el antigüo Valiant III de seis cilindros, y estábamos todos tan cafeconleche rodeándolo al nono que emocionado iba al son de la tarde, con la Italia entre sus brazos...


(todoeso) sucede en instantes, polaroids sobrevienen en cualquier momento, en cualquier lugar...

y así es como una y otra vez, en el colectivo, en el subte, en el medio de una reunión, en el aroma de un mate cocido, en una miga de pan, en el olor a domingo, en un ascensor, en el aroma de un perfume, de una comida, en una sonrisa, una mirada, en el acorde de algún piano, una guitarra, o un acordeón vuelvo a encontrarme ahí, en el recuerdo, en el arrepentimiento por no haber dicho...

aún así no me duelen los recuerdos, emergen solos, no los busco... pero los quiero abrazar... quizá ellos me busquen a mí...ó quizá lo que realmente (me) duele es el hecho de caer en la conciencia de que (todoeso) que sobre-viene ya no volverá...

entonces, me encuentra en alguno de esos lugares y en algún inesperado momento, la emoción, la nostalgia y la melancolía, me recorre un cosquilleo precioso que algunas veces viene de visita con pequeños diamantes que se agarran fuerte apretando los dientes para no despegarse a rodar por mis mejillas atravesando los escombros de esos recuerdos...y entonces... sonrío, sonrío recordando y disfrutando de (todoeso) que no forma parte de un sueño o una pesadilla sino que se vuelve tangible cuando abro nuevamente los ojos, y me (re)encuentro con el hoy, en el ahora, palpándolos con la punta de todos los sentidos...




(sosteniendo la ilusión de volver a sentirme inmersa en la ésa simpleza, tan feliz...tan plena)




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jueves, 6 de septiembre de 2007

(Los sentimientos se tras-po-lan)

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.


Rayuela - Capítulo 7




(no estoy teniendo tiempo de escribir en la hora del almuerzo... aunque nunca dejo de hacerlo en cualquier espacio de tiempo libre o que me lib(e)re del tiempo...



subo esto as a gift for me and for everyone who reads it )




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martes, 4 de septiembre de 2007

Pleamar

Nada ansío de nada,
mientras dura el instante de eternidad que es todo,
cuando no quiero nada.



Oliverio Girondo
(1891-1967)





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lunes, 3 de septiembre de 2007

Il faut savoir

Il faut savoir encore sourire
Quand le meilleur s'est retiré
Et qu'il ne reste que le pire
Dans une vie bête à pleurer

Il faut savoir, coûte que coûte
Garder toute sa dignité
Et malgré ce qu'il nous en coûte
S'en aller sans se retourner

Face au destin qui nous désarme
Et devant le bonheur perdu
Il faut savoir cacher ses larmes
Mais moi, mon coeur, je n'ai pas su

Il faut savoir quitter la table
Lorsque l'amour est desservi
Sans s'accrocher l'air pitoyable
Mais partir sans faire de bruit

Il faut savoir cacher sa peine
Sous le masque de tous les jours
Et retenir les cris de haine
Qui sont les derniers mots d'amour

Il faut savoir rester de glace
Et taire un coeur qui meurt déjà
Il faut savoir garder la face
Mais moi, mon coeur, je t'aime trop

Mais moi, je ne peux pas
Il faut savoir mais moi
Je ne sais pas...


Je ne sais pas...





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El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero

domingo, 2 de septiembre de 2007

Ganancias y Pérdidas

Mirar-se al espejo antes de que el marco de la puerta se encargue de parirnos a aquello que nos espera detrás de los muros que nos acojen y nos abrigan, y salir entonces casi expulsados a las 7.45am cada mañana, de nuestra cálida ratonera donde guardamos cada retazo de pertenencia... donde quedaron encerrados tras cientos de llaves los sueños y pesadillas de la noche anterior... y queda tanto de nosotros mismos...


Chequear de no olvidar lo imprescindible: el mp3 player (que aunque está a punto de jubilarse, aún conserva un poco de energía para hacernos un poco feliz TODOS y CADA UNO de los minutos del día...), el libro de turno, unas pastillas, un desodorante, el tapasduras, una bic (la pluma queda en casa), monedas, un puñado de ilusiónyesperanza que nos ayude a creer un poco en que todo algún día va a ser mejor... (y nada más...)

El resto, pasa inadvertido, rellena innecesarias bolsas que nos pesan y nos cargan a la deriva de pasos inquietos que sólo intentan des-ha-cer-se de ella y de sus pesos...

Y el día que transcurre y se abre paso solito, pasan los minutos, las horas...
el cielo se oculta y juega a las escondidas tras un par de ventanas que nos hacen preguntar de qué color habrá elegido vestirse hoy...si de gris o celeste, quizá con blanco, quizá hasta azul...

El teléfono que quiere decir-nos cosas y no lo queremos escuchar, los papeles que van y vienen alternados entre cafés y cafésconleche, alguna fruta, un yogur, de nuevo café... la música que desde que se despierta a las 6am no finaliza... las voces, más cercanas, más lejanas... risas, gritos, preocupaciones, problemas, la hora del almuerzo, las cargadas, los comentarios... la angustia que no tiene apetito... y la ilusión que se hace presente deseando que, por fin hoy, las ganas estén incluídas en el menú del día...


y de nuevo, a empujar el lápiz... fijar la mirada en la pantalla luminosa que nos hace arder los ojos, la distracción que va y viene durante la mañana, durante la tarde... y las neuronas se piden un recreo, necesitan vacaciones... no importa, siguen y siguen empujando el lápiz, arrastrando las palabras, cargando las ideas.... y confiando ilusionada y hasta esperanzada-mente.... que algún día.... algún remoto día, todo cambiará...




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(y las lágrimas que vuelven cansadas van tallando el recorrido de regreso... alguna vez olvidaron acompañarme, y perdieron la costumbre, pero sin darme cuenta cuándo ni cómo sucedió, volvieron... (nunca hubiera querido que volvieran, ya no... )




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